Qué hacer si uno de nuestros alumnos tiene una dificultad de aprendizaje

 

1. Recuperación de actividades de los bloques anteriores

En los bloques previos diseñé actividades centradas en la atención, percepción visual, funciones ejecutivas y desarrollo del lenguaje. Entre ellas destacan:

  • “La caja misteriosa de los objetos” (6-7 años): dinámica lúdica para estimular atención sostenida y selectiva, discriminación visual y funciones ejecutivas (planificación, inhibición, flexibilidad cognitiva, memoria de trabajo).

  • “Historias que cuentan: observamos, escribimos y compartimos” (6-7 años): actividad para trabajar comprensión oral, expresión oral, lectura y escritura a partir de la observación de imágenes y la producción creativa.

2. Reflexión sobre posibles dificultades de aprendizaje

Si en el aula hubiera un alumno/a con alguna de las siguientes dificultades, podrían surgir obstáculos concretos en la realización de las actividades:



  • Dificultades en la expresión escrita: en “Historias que cuentan”, el alumno podría tener problemas para organizar las frases, mantener la coherencia o aplicar normas ortográficas básicas. Esto limitaría su capacidad para expresar por escrito lo que ha comprendido y narrado oralmente.

  • Dislexia: en la parte de lectura del texto de la misma actividad, el alumno podría presentar inversiones de letras, omisiones o dificultades para descifrar palabras frecuentes, lo que afectaría la comprensión global.

  • Discalculia: aunque las actividades no se centran directamente en cálculo, sí requieren memoria de trabajo y organización secuencial. Un alumno con discalculia podría mostrar dificultades al seguir las secuencias de pasos o al ordenar ideas.

  • En Educación Infantil (si se adaptara “La caja misteriosa”): un retraso en prerrequisitos de lectoescritura dificultaría la asociación de pistas orales con imágenes, así como la formulación de hipótesis y explicaciones.

3. Estrategias metodológicas para facilitar el aprendizaje

Para atender a estos casos, aplicaría medidas de apoyo como:

  • Adaptaciones en la presentación de la información: uso de pictogramas, apoyos visuales, ejemplos concretos y frases cortas.

  • Andamiaje en la producción escrita: plantillas con frases incompletas, dictados compartidos, escritura colaborativa.

  • Refuerzo en lectura para dislexia: tipografías adaptadas, textos breves, trabajo multisensorial (apoyo auditivo y visual).

  • Trabajo cooperativo: grupos heterogéneos donde el alumno pueda apoyarse en sus compañeros para planificar y estructurar respuestas.

  • Refuerzo positivo y autoevaluación guiada: fomentar la motivación y la toma de conciencia sobre los propios avances.

  • Flexibilidad en la evaluación: priorizar la comprensión y la expresión oral cuando la dificultad escrita pueda ocultar las verdaderas competencias.

4. Reflexión final

Observar cómo el alumnado responde a estas actividades nos permite detectar posibles desviaciones respecto a los criterios de evaluación. Estas desviaciones pueden deberse a dificultades específicas de aprendizaje (expresión escrita, dislexia, discalculia) y requieren una intervención ajustada.
Como docentes, debemos ir más allá del resultado final y atender al proceso de aprendizaje, identificando patrones de error y ofreciendo apoyos que garanticen la inclusión. La observación sistemática y el registro mediante listas u hojas de seguimiento son herramientas fundamentales para tomar decisiones pedagógicas fundamentadas y derivar a los equipos de orientación cuando sea necesario.

Comentarios

Entradas populares de este blog

“La caja misteriosa de los objetos”

Lista de observación para la detección de dificultades en escritura, lectura y cálculo en 2.º de Primaria

Análisis de la tarea "La caja misteriosa de los objetos" desde los criterios de evaluación y los procesos neuropsicológicos